Bonito, tranquilo, acogedor, auténtico y muy ancestral. Hay un precioso destino a poco más de dos horas (en avión) desde España que reúne todos estos adjetivos a la vez, un pueblito de cuento que apenas suma 350 habitantes y que parece haberse detenido en el tiempo. Visitarlo es casi como viajar a un pasado medieval totalmente remoto. Y eso nos encanta. ¡Dale al play y te decimos cuál es!
